Volver al inicio
blog2026-08-04

¿Cuándo se construyó el Templo Jokhang?

¿Cuándo se construyó el Templo Jokhang? Historia, secretos y consejos para tu visita El Templo Jokhang, conocido en chino como Dàzhāo Sì 大昭寺 , es uno de los sitios espirituales más

¿Cuándo se construyó el Templo Jokhang? Historia, secretos y consejos para tu visita

El Templo Jokhang, conocido en chino como Dàzhāo Sì (大昭寺), es uno de los sitios espirituales más sagrados del Tíbet y un imprescindible en cualquier itinerario por Lhasa. Pero, ¿cuándo se construyó exactamente? ¿Qué historias guardan sus muros? En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber antes de poner un pie en este lugar lleno de misticismo.

Los orígenes del Templo Jokhang: una fecha clave en el siglo VII

La construcción del Templo Jokhang se remonta al siglo VII, concretamente alrededor del año 647 d.C. Fue impulsada por el rey Songtsen Gampo, el gran unificador del Tíbet, en un momento en que el budismo comenzaba a arraigarse en la región.

Cuenta la leyenda que el rey tenía dos esposas, una princesa china de la dinastía Tang y una princesa nepalí. Ambas trajeron consigo imágenes sagradas de Buda, y para albergarlas dignamente, se decidió levantar un templo en el corazón de Lhasa. La construcción, según los relatos tradicionales, se completó en tan solo doce meses, un logro extraordinario para la época.

¿Por qué se eligió ese lugar?

La ubicación no fue casualidad. Según la tradición, el sitio fue seleccionado mediante un proceso geográfico y simbólico muy particular: la cima de una montaña sagrada que se consideraba el centro del mundo. La construcción del templo fue pensada para "dominar" el terreno y proteger la ciudad, siguiendo principios de geomancia y astrología tibetana.

El Jokhang a lo largo de la historia: reconstrucciones y ampliaciones

Aunque su origen se sitúa en el siglo VII, el templo que ves hoy no es exactamente el original. A lo largo de los siglos, el Jokhang ha sufrido numerosas ampliaciones, restauraciones y reconstrucciones, especialmente durante las dinastías posteriores.

  • Durante el período de los reyes tibetanos (siglos VII-IX), el templo fue ampliado en varias ocasiones.
  • En el siglo XIV, bajo el patrocinio de la familia Phakmodrupa, se añadieron estructuras importantes.
  • En el siglo XVII, con el quinto Dalai Lama, se llevó a cabo una gran renovación que le dio gran parte de su aspecto actual.
  • Las últimas intervenciones significativas tuvieron lugar en el siglo XX, tras los daños sufridos durante la Revolución Cultural, y en las décadas de 1980 y 1990 se realizaron trabajos de restauración integral.

Hoy, el Jokhang es un Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reconocido como parte del conjunto histórico del Palacio de Potala.

¿Qué hace especial al Templo Jokhang?

Más allá de su antigüedad, el Jokhang es el centro espiritual del Tíbet. Alberga la estatua de Jowo Shakyamuni, una imagen de Buda a la edad de 12 años, considerada la más sagrada de todo el Tíbet. Los peregrinos viajan desde lugares remotos para postrarse ante ella, y las procesiones de fieles que giran alrededor del templo son un espectáculo conmovedor y constante durante todo el día.

El templo combina arquitectura tibetana, influencias de la dinastía Tang y elementos nepalíes, lo que lo convierte en un ejemplo único de fusión cultural en Asia.

Consejos prácticos para visitar el Templo Jokhang

Si planeas visitar Lhasa, el Jokhang es una parada obligada. Aquí tienes algunas sugerencias:

  • Hora recomendada: El templo abre temprano por la mañana. Llegar al amanecer te permitirá ver las ceremonias de oración con los monjes en plena actividad y evitar las multitudes de mediodía.
  • Código de vestimenta: Es un lugar sagrado. Viste con modestia, cubriendo hombros y rodillas.
  • Movimientos dentro del templo: Se recorre en sentido horario, siguiendo la dirección tradicional de las peregrinaciones.
  • Fotografía: En muchas zonas interiores está prohibido tomar fotos. Respeta las indicaciones del personal y de los carteles.
  • Aclimatación: Lhasa se encuentra a más de 3.600 metros de altitud. Tómate los primeros días con calma para evitar el mal de altura antes de visitar el templo.
  • La plaza exterior: El área alrededor del Jokhang, llamada Barkhor, es ideal para observar la vida local y comprar artesanías, pero ten cuidado con las réplicas de objetos religiosos que no son auténticas.

Cómo llegar

El Templo Jokhang se encuentra en el centro de la ciudad vieja de Lhasa, en la región administrativa del Tíbet, al suroeste de China. Se puede llegar caminando desde la mayoría de los hoteles del centro histórico, o en taxi. Es recomendable combinar la visita con la del Palacio de Potala, que se encuentra a unos 1.500 metros de distancia, pero ten en cuenta que ambos requieren tiempo y buena condición física por la altitud.

Preguntas frecuentes sobre el Templo Jokhang

¿Cuál es la diferencia entre el Templo Jokhang y el Palacio de Potala?

El Palacio de Potala era la residencia de invierno del Dalai Lama y un centro político, mientras que el Jokhang es el templo religioso más importante del Tíbet. Ambos son Patrimonio de la Humanidad, pero tienen funciones y atmósferas muy distintas.

¿Se puede entrar al Templo Jokhang con zapatos normales?

Sí, no es necesario quitárselos en la mayoría de las zonas, aunque se recomienda llevar calzado cómodo y fácil de quitar por si se requiere en alguna capilla específica.

¿Cuánto tiempo se necesita para recorrer el templo?

Una visita completa, con calma y observando los detalles, suele tomar entre una y dos horas. Si quieres ver la estatua de Jowo Shakyamuni y participar en la atmósfera de oración, no tengas prisa.

¿Qué significa "Jokhang"?

En tibetano, "Jokhang" significa "Casa de Buda" o "Templo del Buda", haciendo referencia a la estatua sagrada que alberga.

¿Cuándo se construyó el Templo Jokhang en comparación con otros templos famosos?

El Jokhang es anterior a muchos templos budistas importantes de China continental. Mientras que el Templo Shaolin, por ejemplo, se construyó en el año 495 d.C., el Jokhang es casi un siglo y medio posterior. Sin embargo, dentro del Tíbet, es considerado el templo más antiguo y sagrado.

Conclusión: un viaje al corazón espiritual del Tíbet

El Templo Jokhang no es solo un edificio antiguo; es un testimonio vivo de la historia, la fe y la resistencia cultural del pueblo tibetano. Construido en el siglo VII y renovado durante siglos, sigue siendo el punto de encuentro de peregrinos y viajeros de todo el mundo. Visitar sus salas oscuras, llenas de incienso y murmullos de oración, es una experiencia que permanece en la memoria mucho después de dejar Lhasa.

Si estás organizando un viaje al Tíbet, dedica al Jokhang una mañana entera y deja que su atmósfera única te envuelva. El tiempo, aquí, parece tener otra medida.

What to do iBeijig iJuly
WhatsApp